AMARE PSICOLOGÍA

BIENVENIDO AL CENTRO DONDE ENCONTRARÁS LA AYUDA NECESARIA PARA RECUPERAR EL BIENESTAR

 

En AMARE PSICOLOGÍA somos especialistas en casos de acoso, maltrato, abuso o violencia familiar. Te ofrecemos la ayuda necesaria para dejar de sufrir. Toma el control de tu vida. Conocemos las herramientas con las que puedes hacerlo y trabajamos para ponerlas en tu mano. Tratamos a personas de todas las edades y damos respuesta a cualquier problema relacionado con tu bienestar y tu salud mental. Entendemos, en todo caso, la salud mental como un todo que merece ser cuidado y atendido.

Ofrecemos formación para equipos de trabajo empresarial, para familias y entidades sociales. Trabajamos para mejorar la gestión emocional y la motivación.

¿CÓMO TE SIENTES?

Si te sientes identificado con alguna de estas situaciones, seguro que podemos ayudarte a descubrir qué te pasa y cómo resolverlo:

  • Tienes recuerdos traumáticos que no te abandonan
  • Duermes mal y no descansas, sientes dolor y estrés, malestar físico o emocional
  • Sientes preocupación y miedo constantemente
  • Las emociones te abruman
  • Mantienes malas relaciones con familia y/o amigos.
  • Vives situaciones de violencia o malos tratos
  • Soportas abusos o acoso en el colegio o en el trabajo
  • Sufres desórdenes relacionados con la alimentación
  • No sabes poner límites y decir “no”

NUESTRAS MANERAS DE AYUDARTE

Las terapias y servicios que ofrecemos surgen de las nuevas investigaciones y resultados de la neurociencia sobre el cerebro, su estructura y funcionamiento. Nos basamos en el modelo desarrollado por Paul McLean en su teoría del cerebro “triuno”, tres cerebros en uno: un cerebro que piensa, un cerebro que siente y un tercero que regula nuestro cuerpo. Los tratamientos se centran en la conexión y el trabajo con estos tres cerebros. Aprendemos a identificar nuestros pensamientos, nuestras emociones y sensaciones para facilitar al cerebro su capacidad innata de sanar y equilibrarse.

PSICOTERAPIA

Ofrecemos tratamientos adaptados a cada persona y basados en la neurociencia y el conocimiento del cerebro y el sistema nervioso, como el método EMDR y las terapias sensoriomotoras.

PSICOTERAPIA ONLINE

Atención personalizada, basada en los mismos principios y teorías con los que trabajamos en las sesiones presenciales, pero adaptando la metodología al entorno online.

NEUROFEEDBACK

Es un entrenamiento cerebral dirigido a mejorar la regulación del sistema nervioso. Esta indicado para el tratamiento tanto del dolor físico como del emocional.

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LO QUE PIENSAN DE AMARE

Mi situación era mala respecto a cómo estoy ahora, no mala porque tuviera problemas gordos que me causasen cosas específicas, pero era un malestar conmigo mismo, que me impedía ser yo, sentirme a gusto conmigo, no entendía como era yo ni porque me sentía así.
Me costaba enfrentarme a las cosas.
Ahora me siento como un cohete que acaba de despegar para descubrir cómo es. Me sentía bien, porque entender porque eres así, por que te sientes así, y sentir que no es tu “culpa” pues alivia, te hace enfrentarte a las cosas de otra manera.
En el trabajo me ha dado las herramientas para gestionar el estrés, tomármelo de otra manera, ser más seguro de mi mismo, ser menos autocrítico, y cuando digamos q vuelvo al bucle de antes, de agobiarme, dudar de mi, conseguir salir de eso por ti mismo, te hace sentir muy bien.

Lo mejor de la terapia online ha sido conocerte, conocer a alguien que conecta contigo desde el minuto uno, alguien que ves que te ayuda, y que se esfuerza en entender bien lo q te pasa, y darte lo q necesitas en ese momento.
Si online se supone que es “frío”… para mi no es así: he sentido el contacto y la confianza como si te hubiera tenido al lado.

S.

La verdad es que me ha sorprendido bastante lo bien que me he sentido con las sesiones online. Pensaba que era algo muy artificial y que no me iba a conectar conmigo, pero curiosamente no ha sido así.
El sentir que entrabas a mi casa, yo vestida con ropa de casa, me sentía menos protegida que en la consulta. También te sentía mas cerca , en el ordenador vemos la cara y poco mas… entonces era una sensación de mayor desnudez que en la consulta… “De aquí no hay quien escape…”
La verdad es que prefiero las sesiones presenciales, el conjunto se sensaciones es más rico, pero las online me parecen muy válidas; casi diría que casi igual de válidas.

Si la presencial no es posible las sesiones online son una solución.

Como ventajas de este formato destacaría que genera menos gasto de tiempo en desplazamientos, poder hacer terapia encontrándose en diferentes ciudades…
Al terminar la sesión, el estar en mi casa me permitía seguir conmigo, recogerme, pensar, escribir, cuidarme más…

M.

Antes de contactar con Ade, estuve ya en proceso con otra psicóloga de la rama humanista, estuve trabajándome en la terapia Gestalt unos 3 años. La terapia me ayudó mucho a reconocer lo que me estaba pasando, pero me sentía atascada, como bloqueada.
Me di cuenta que con la palabra no podía conseguir trabajarme mis fantasmas, ya que mi propia mente me saboteaba. De repente descubro a Ade y a pesar del rechazo, del miedo y la inseguridad que me daba empezar de nuevo, descubrí otras técnicas muy útiles y sutiles que me dieron el empujón que necesitaba para seguir creciendo y avanzando en mi proceso personal.
Me sentía bloqueada y a pesar del esfuerzo que yo ponía, me sentía frustrada.
He aprendido a conectar con el cuerpo, a identificar mis sensaciones para no perderme en la mente.
Antes solo atendía al dialogo de la mente y cada vez que sentía algo en el cuerpo me asustaba y lo rechazaba si no iba acorde con mis pensamientos. Con todo esto también estoy aprendiendo a darle un espacio a las sensaciones para poder liberar tensiones y no aférrame ni luchar contra ellas.
Puedo decir que me conozco más y esto me lleva a estar más segura de mi misma y en la relación con los demás.
En estos momentos me siento más segura, con más herramientas personales para hacer frente a los desajustes del día a día. También valoro más y agradezco lo que tengo y lo que soy, me voy aceptando.

A.

Me encontraba en una fase de la vida crítica, quemada, triste, cansada y sin esperanza ni fuerza para seguir luchando por encontrarme mejor.

Ade tú me ayudaste a focalizar en mí, a conocerme mejor, a entender cuáles eran mis verdaderos problemas y  mi verdadera realidad.  No me dejaste caer en el victimismo pero me enseñaste el significado de la autocompasión, me explicaste que nadie es perfecto y que no pasa nada por no serlo. Que hay que aceptarse tal como se es, sin culparse, a veces no actuamos como quisiéramos no por ineptitud, sino porque no sabemos. Me enseñaste a parar y sentirme. A reflexionar sobre mis sentimientos, y discernir entre los juicios autocríticos no constructivos y las emociones reales. Las repercusiones de estas emociones en mis reacciones.

Todo ello repercutió en una mejoría en primer lugar conmigo misma, como dirías tu Ade, hice un pacto de no agresión conmigo misma. Tras trabajar contigo, no me maltrato tanto a mí misma, me encuentro más en paz conmigo misma, recobré la esperanza de poder ayudarme a encontrarme mejor. Esto repercutió en el ambiente de casa, estaba más alegre, más paciente, más compasiva también con los demás, especialmente con mis hijas. 

Me encuentro más positiva ante la vida, más fuerte, más tolerante, conmigo misma y con los demás. Más observadora.  Entendí el origen de algunos de mis comportamientos que no me gustan y aunque aún a veces vuelven a surgir, ahora no me enfado conmigo misma. Intento darme paz. Recordarme a mí misma que ahora, estoy bien o lo estaré. Acepto mejor mis reacciones (esas irracionales que provienen de dolores antiguos) . Sigo sin comprender y aceptar porque otras personas me hicieron daño pero procuro no hacérmelo a mi misma y no hacérselo a quienes más quiero. 

 

A.A.

Me sentía perdido y muy inseguro.
Pero ahora me encuentro bastante mejor. La sensación de encontrarme perdido ha desaparecido y ahora me siento más seguro de mí mismo. Conseguí dejar atrás relaciones que me hacían sufrir mucho y comenzar a tener nuevas relaciones más saludables. Logré también ralentizar mi ritmo de vida que era frenético.
Pese a las dificultades tengo la ilusión de enfrentarme a la vida.
Lo mejor de haber tomado la decisión de acudir a Amare es el haber sentido la protección de un espacio seguro para después sentir esa seguridad a nivel interno cuando no estaba allí.

J.A.S.

No sabia muy bien quien era, mi corazón y mente estaban desconectados…y muy confusa. Estaba en un laberinto oscuro lleno de miedo, estaba aterrada. No podía vivir, no tenia salida. Me sentía débil. Mucha tristeza, rabia, impotencia, perdida, invisible, fuera de lugar, preocupación constante. No poder dormir, ni comer…o comer mucho y mal. Estaba atrapada en mi mente…secuestrada! Durante la terapia pude deshacerme de emociones viejas. Vivir en el presente sin mezclar cosas del pasado…y andar en el futuro incierto. Poder sentir de verdad, comer de verdad. Tener felicidad, paz, calma en mi interior. Aumento de seguridad,de autoestima. Ser yo por fin! Al 100%. Poder poner límites sin miedo. Vencer al propio miedo. Ya no me duele nada! Mi vida ha dado toda una vuelta.

V.

Mi situación era de una falta de identificación, de conocimiento personal, me sentía mal, perdida, no manejaba bien la parte social y no sabía el por qué. Me sentía totalmente perdida, sin saber porque actuaba evitativamente, huyendo de todo tipo de implicación y con falta de autoestima y valoración.

Aprendí a cuidarme, resitué muchos traumas del pasado que me hicieron sentir mejor, valorar a mi familia y amigos. Aprendí que la meditación, la atención plena ayudan a controlar la ansiedad, y a anticiparme al futuro. También fui consciente de todos los miedos que tenía y que hacían que mi vida no progresará. Ahora siento un mayor control de mis emociones, más entendimiento de mis reacciones. Y más valoración del entorno que me rodea, familiares, amigos.

M.

Ahora conozco otros planteamientos de ver la vida, otras formas de sentir y sobre todo conocer cómo poder gestionar mis emociones, asumir y ACEPTAR,  un aumento de la calidad de vida, de las relaciones sociales, de volver a aceptarme a encontrarme conmigo misma. Me siento bien, por nada me gustaría ni desearía volver a mi situación anterior… No quiero ese dolor ni esa angustia. Siento que tengo muchas cosas por hacer, muchas cosas por sentir, que hay mucho por ver y descubrir.

P.