ESA FRASE QUE TE PUEDES AHORRAR (III): Sal de tu zona de confort

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Sal de tu zona de confort

 

Sal de tu zona de confort, frase vacua y dañina, como tantas. En realidad el asunto es más grave porque la frase sería “tienes que salir de tu zona de confort” y recalco “tienes que”. Parece que todos sabemos qué tienen que hacer las demás personas, parece que todos tenemos ese manual de instrucciones y soluciones varias para resolver los problemas de los demás, o mejor dicho, para que los demás resuelvan sus problemas. Hacer, no hacer, resuelto.

Nos dicen que hemos de salir de nuestra zona de confort, primero porque no hemos de conformarnos con lo que estamos viviendo y hay que romper con el inmovilismo y nuestras rutinas (ya sabéis que como solo hay una vida pues a tope con ella) y segundo porque, redoble de tambores chan chan chan, tenemos que enfrentarnos a nuestros miedos, así, de frente. Dicen

Y yo me pregunto:

 

  1. ¿Por qué el inmovilismo (aparente) o conformidad significa que vivo en una zona de confort?

Quizás muchos no saben que hay personas que viven en una zona de guerra permanente, una zona de guerra interna emocional sentida con miedo, angustia, soledad, alerta… No es para nada una zona de confort es un lugar de tensión y dolor. Y ese inmovilismo no se resuelve con una patada diciendo sal de ahí. Porque el inmovilismo o el conformismo pueden venir de la paralización que trae el miedo, el trauma o de la pena que trae el duelo y la soledad.

 

                                              Image by Myriam Zilles. Pixabay

 

  1. ¿Por qué tengo que salir de mi zona de confort y cambiar mis rutinas?

Sucede igual que con el “Si quieres puedes” del primer artículo. Parece que siempre hemos de hacer más y más y más.

Entiendo que salir de mi zona de confort significa estar en una zona de disconfort, ¿tengo que vivir siempre así, buscando el disconfort hasta adaptarme?

Supongamos que salgo de mi zona de confort (habría que preguntar primero qué es exactamente eso), venga salgo y me enfrento a eso que temo, a eso que no me apetece y vale, me adapto, aprendo y vuelvo al confort. ¿Qué toca ahora, volver a moverme de aquí? ¿volver a salir?

 

¿Cuándo parar a disfrutar del logro?

 

Vivimos en la sociedad del nunca es suficiente.

¿Cuándo parar a disfrutar del logro? ¿Cuándo permitirnos estar en confort? ¿Cuándo paramos? Qué importante sería parar. Parar. Mirar lo que me rodea. Mirar a los ojos del otro. Respirar. Estar aquí y ahora.

 

  1. ¿Cuándo vamos a dejar de decirle a las personas que el miedo sólo se supera cuando uno lo enfrenta?

Que no, de verdad. Qué eso no funciona así. Que es mucho mejor hacer las cosas sin miedo, o al menos con un miedo tolerable, ese que roza las ganas de descubrir lo nuevo y lo desconocido, pero nada más, sin angustia, sin presión, sin miedo, sin vergüenza.

 

Tenemos que dejar de decirle a la gente lo que tiene que hacer

Debemos PARAR YA la rueda de mensajes cargados de culpa y estrés que se esconden detrás de una máscara de una mal interpretada felicidad y una errónea interpretación del crecimiento personal. Y sobre todo tenemos que dejar de decirle a la gente lo que tiene que hacer. Yo la primera.

Hasta el próximo capítulo de #esafrasequetepuedesahorrar. Deseando conocer tu opinión.

6 thoughts on “ESA FRASE QUE TE PUEDES AHORRAR (III): Sal de tu zona de confort

  1. Estupendo articulo y reflexión.
    Resulta facil juzgar y ordenar al otro sin mirarlo y entenderlo,además de pensar que es lo que hay q hacer

  2. Buenísimo artículo.
    Qué fácil organizar la vida de los demás y qué difícil escuchar al otro respirando, mirando a sus ojos y ayudándole a sujetar sus miedos.
    Y sin dar consejos, que no ayudan.

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